VIDA Y OBRA DE: VENTURA GARCÍA CALDERÓN
VENTURA GARCÍA CALDERÓN

Ventura García Calderón fue hijo del presidente provisorio del Perú Francisco García Calderón, quien por no acceder a la mutilación territorial del país fue desterrado a Chile (1881) y luego continuó su destierro en Francia. Esta fue la causa por la que Ventura nació en París, el 23 de febrero de 1886.
En 1903 ingresó a la Universidad Mayor de San Marcos para seguir Letras, Ciencias Políticas y Administrativas, y Derecho, pero no llegó a concluirlos porque su padre falleció.
Destacó en la mayoría de géneros literarios, pero especialmente en el cuento, en el que su obra emblemática es La venganza del cóndor. La mayoría de sus relatos están ambientados en el Perú, y buena parte de ellos ha sido traducida al inglés, francés, alemán y ruso, entre otros idiomas.
Fue sin dudarlo el escritor peruano con más renombre internacional de su época.
El Perú en la imaginación universal, en el que el autor mostró que ni la distancia ni la larga ausencia habían quebrantado sus vínculos con su tierra, de la que rescata sus aportes a la cultura mundial.
Era muy: emocional, apasionado, dominante, comunicativo y sociable.
En Ventura García Calderón se aprecia un estilo hermoso, en donde el galicismo se inserta en la mayoría de sus relatos.
Utilizó con gran habilidad las características del modernismo.
LA VENGANZA DEL CÓNDOR

El capitán Gonzáles tenía como sirviente a un humilde indio, a quien castigaba cruelmente con su látigo con puño de oro, un día el capitán Gonzáles tenía que viajar urgente a Huaraz y ordenó de mala manera al sirviente indígena que le ensillara un caballo. El humilde indio fue a cumplir inmediatamente la orden y no regresó nunca. El capitán mandó buscar al indio en todo el puerto, y al no poder localizarlo se marchó dos horas después sin poder ocultar su inmensa cólera, García Calderón ensilló su mula con la finalidad de proseguir su viaje, y se encontró en el camino con el indio sirviente que había desaparecido en el puerto, y este se ofreció como su guía. Inmediatamente a 15 metros de García Calderón atravesó un majestuoso vuelo de cóndores, entonces observó un cuerpo oscuro que arrojaba sangre por todos lados. Allá abajo devoraban los cóndores a la cosa caída. Al poco rato, apareció el indio sorpresivamente ante los ojos de García preguntando si había visto rodar el cuerpo del capitán Gonzáles desde el precipicio. El indio explicó a García que a veces los atrevidos cóndores rozan con el ala el hombro del viajero, y entonces este rodaba desde lo alto. Entonces Calderón pensó que tal vez existía un pacto diabólico entre los cóndores y los indios maltratados para vengarse de los abusos excesivos de sus patrones.
En esta historia Ventura no pretende criticar los abusos del capitán, ni denunciarla, sino recrearla.
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